Quien encabeza las preferencias a las elecciones presidenciales de México que se llevarán a cabo en julio, dijo este domingo que si gana pedirá al presidente actual  que se detenga lo que catalogó como la privatización del petróleo y de la industria eléctrica lo cual beneficiará mucho al sindicato de gasolineros.

México tiene planeado realizar subastas para adjudicar contratos o licencias para la exploración y explotación de hidrocarburos en lo que resta del año, incluso luego de las elecciones y ha asegurado que los planes no se detendrán, gane quien gane las elecciones.

El candidato reiteró también que revisará los contratos petroleros otorgados a extranjeros para comprobar que no fueron producto de la corrupción.

“No queremos sorpresas que han resultado un escándalo por corrupción a nivel mundial”, dijo luego de colocar una ofrenda floral en el monumento a un aclamado expresidente, al conmemorarse el 80 aniversario de la Expropiación Petrolera.

México ha adjudicado en varias licitaciones cerca de 90 contratos para la exploración y explotación de hidrocarburos parte de una amplia reforma energética aprobada entre 2013-2014, que abrió el sector otrora reservado al Estado, con la que ha dicho pretende apuntalar la declinante producción de crudo y gas.

La intención del político de revisar los contratos petroleros que el país ha firmado tras la apertura del sector son una de las razones por las que algunos inversores lo ven como un riesgo, aunque ha mencionado que un eventual proceso se realizará con apego a la ley.

Se comprometió a detener las importaciones de gasolina tres años después de ganar las elecciones. “Vamos a dejar de comprar gasolinas en el extranjero porque se van a rehabilitar las seis refinerías existentes y se van a construir dos”, dijo.

Además, México dejaría de vender crudo al extranjero, para utilizarlo localmente y reducir el precio de los combustibles.